viernes, 28 de mayo de 2010

INSTRUMENTOS PRIVADOS

UNIDAD DE APRENDIZAJE XVI
Instrumento Privado

Vamos a recordar:

INSTRUMENTOS PÚBLICOS: Son aquellos otorgados con la intervención del oficial público que los autoriza.

INSTRUMENTOS PRIVADOS: Aquellos en los cuales no es requerida tal intervención.

Instrumento Privado: Aproximación al concepto.
• Son aquellos que las partes – o sus representantes – otorgan, por sí solas y por escrito.

• No interviene en su otorgamiento un oficial público, ni requieren solemnidades especiales; pueden ser otorgados en cualquier día, inclusive sábados, domingos y feriados, y pueden ser redactados en la forma e idioma que las partes juzguen convenientes (Art. 399 C.C.) .

Limitaciones.
• Bien sabemos que en cuanto a la confección de los Instrumentos Privados rige el PRINCIPIO DE LA LIBERTAD DE FORMAS, sin embargo, este principio reconoce dos limitaciones:

- LA FIRMA (Art.399 C.C.P.).

- LA PLURALIDAD DE EJEMPLARES (Art.400 C.C.P.).

La firma y la pluralidad de ejemplares son, por regla, los requisitos que deben llenar siempre los instrumentos privados, no obstante hay algunos que se rigen por sus normas propias, como, por ejemplo, el testamento ológrafo o las cartas misivas.

 LA FIRMA: El Art. 399 del C.C.P establece que para la validez del instrumento privado es necesaria la firma de las partes, sin que sea posible sustituirla por signos, ni por las iniciales de nombres y apellidos.

 LA PLURALIDAD DE EJEMPLARES: representa la idea de que deben existir tantos ejemplares como partes haya con intereses distintos, con expresión en cada uno de ellos del número de ejemplares suscriptos (Art. 400 C.C.)


La Firma a ruego:
Es aquella que estampa una tercera persona en nombre de otro (puede ser un analfabeto, un sujeto con impedimento permanente o transitorio) que como tales están imposibilitados de hacerlo.

El doctrinario Salvat opina que en estos supuestos no resta sino acudir al instrumento público, a los efectos de que la actuación del escribano dé autenticidad al acto. Contra ella, emergen otras soluciones de más practicidad, que sostiene que el instrumento firmado a ruego podría servir como principio de prueba por escrito, que junto con otros elementos de convicción, podría crear en la conciencia del magistrado la realización efectiva del acto.

La impresión digital.
- A pesar de que, de buenas a primeras, la impresión digital podría aparecer como un medio de mayor eficacia aún que la firma, en el sentido de que no puede falsificarse, a diferencia de esta. Pero ocurre que quienes recurren a la impresión digital son por lo general analfabetos, razón por la cual sería fácil engañarlos acerca del contenido del instrumento. No solo eso: podrían obtenerse, por este medio, impresiones digitales involuntarias, como, por ejemplo, cuando el afectado se encuentre en un estado de insolvencia. o aún, inclusive, pueden ser impresas post mortem, según lo observa Morello.

- Por ello, si bien puede admitirse cierta validez de los instrumentos en estas condiciones (con impresión digital), cabe sentar que solo valdrán como principio de prueba por escrito, que puede, según el caso, ser reforzada o desvirtuada por otros medios.

Omisión del Requisito de la Pluralidad de ejemplares.
Si los contratos bilaterales no fueron otorgados con pluralidad de ejemplares, los actos no serán nulos; simplemente, el instrumento en sí no será un medio probatorio idóneo, sino un mero principio de prueba por escrito, a ser completado por otras probanzas fehacientes.

Art.400 C.C.: Los instrumentos privados que contengan convenciones bilaterales, deben redactarse en tantos ejemplares como partes haya con interés distinto, con expresión en cada uno de ellos el número de ejemplares suscritos.
En tal caso, no importa que en un ejemplar falte la firma de su poseedor, con tal que en él figure la de los otros obligados.

A falta de los requisitos enunciados, el instrumento sólo podrá valer, en su caso, como principio de prueba por escrito.

Excepciones al requisito de la pluralidad de ejemplares.
Art.401 C.C.P.- La omisión de los requisitos mencionados en los artículos anteriores no perjudica la validez del acto:
a) cuando uno de sus otorgantes haya cumplido todas las obligaciones por él asumidas en la convención;
b) siempre que por otras pruebas se demuestre que el acto fue concluido de una manera definitiva;
c) si, de común acuerdo, las partes depositaron el instrumento en poder de un escribano o de otra persona encargada de conservarlo;
d) cuando los otorgantes cumplieren con posterioridad en todo o en parte, las obligaciones contenidas en el instrumento. La ejecución por uno de ellos sin que concurra o intervenga el otro, no impide que el vicio subsista respecto del último; y
e) si quien alegare la falta del requisito, presentare su respectivo ejemplar.

Reconocimiento de firma y de signos.
Art.404.- Toda persona contra quien se presentare en juicio un instrumento privado cuya firma se le atribuye, deberá declarar si la firma es o no suya.
Los sucesores podrán limitarse a manifestar que ignoran si ella es o no la causante.
Si la firma no fuere reconocida, se ordenará el cotejo de la misma, sin perjuicio de los demás medios de prueba para acreditar su autenticidad.
El reconocimiento judicial de la firma importa el del cuerpo del instrumento.

Ejemplo: en los casos en que se demanda el cobro de un pagaré, se le pide al juzgado que llame al deudor a fin de manifestar si la firma obrante al pie de este documento es o no suya.

Si la persona citada comparece y permanece en silencio a la pregunta del juez siendo su obligación manifestar si es o no su firma, se tendrá por reconocida la firma.

Reconocimiento de firma y de signos.
Si se niega la autenticidad de la firma o cuando los herederos son los llamados a reconocer la firma del causante, se inicia la investigación judicial cotejándose la firma del documento con otros firmados por el deudor pudiendo recurrirse a otros medios de prueba para la demostración de la autenticidad del documento. El cotejo de firma se realiza mediante pericia caligráfica.

SIGNOS.
Art.405 C.C.- Ninguna persona que hubiere suscrito con iniciales o signos un instrumento privado podrá ser obligada a reconocerlos como su firma, podrá, empero, reconocerlos voluntariamente, y en tal caso, las iniciales o signos valdrán como su verdadera firma.

En principio, la firma no puede ser substituida por signo y, en consecuencia, nadie estará obligado a reconocer firmas. Sin embargo el reconocimiento voluntario de signos o iniciales tiene el efecto de una verdadera firma.

Valor Probatorio de los Instrumentos Privados.
Art.407 C.C.- El instrumento privado judicialmente reconocido por la parte a quien se opone, o declarado debidamente reconocido, tiene el mismo valor que el instrumento público entre los que lo han suscripto y sus sucesores.

La prueba que resulta del reconocimiento de los instrumentos privados es indivisible y tiene la misma fuerza contra quienes los reconocen, que contra aquéllos que los presentaren.

Los instrumentos privados hacen plena prueba entre las partes desde su reconocimiento judicial o declarado debidamente reconocidos; además tienen el mismo valor que el instrumento público entre los que lo han suscripto y sus sucesores universales.

La ley no hace referencia expresa a los sucesores universales, sino se limita a establecer la fuerza probatoria de los instrumentos privados entre las partes y sus sucesores. En realidad se refiere a los sucesores universales, en razón de que los efectos de los actos de esta naturaleza no podrán alcanzar a los sucesores a título singular.

Los instrumentos privados a diferencia de los instrumentos públicos que gozan de autenticidad y hacen plena fe, no tienen fuerza probatoria sino desde su reconocimiento judicial o extrajudicial ante un oficial público competente, que pueda certificar la autenticidad de la firma. Sin embargo aún respecto a terceros y sucesores a título singular no prueban la verdad de la fecha.

Reconocimiento-Forma-Efecto
De acuerdo a la disposición del Art. 404 del C.C.P. toda persona contra quien se presentaron un instrumento privado y que fuere citado para su reconocimiento, se debe limitar a declarar si la firma es suya o no.

La forma de reconocimiento puede ser expresa o tácita, o el único caso del valor o silencio como manifestación positiva de la voluntad (Art. 282 - 2da. Parte C.C.P.) La forma expresa ocurre cuando manifiesta verbalmente al juez y tácita cuando omite manifestarse respecto a la atribución de la firma a su persona. Para que el silencio sea tomado como asentimiento positivo de voluntad, debe ser citada la parte a reconocer la firma, bajo apercibimiento de que si dejare de comparecer sin justa causa, se tendrá por reconocida la firma.

Efectos del reconocimiento
• Efecto entre partes: el efecto principal del reconocimiento de la firma del deudor, es el reconocimiento de validez del contenido del instrumento. Si se trata de un pagaré, el monto de la deuda; si se trata de un contrato, las obligaciones que surgen del mismo. “A partir del reconocimiento, el instrumento privado tiene el mismo valor probatorio que el instrumento público entre las partes y sus sucesores universales”

• Efecto respecto a terceros: Art.408 C.C.P.- Los instrumentos privados, aunque están reconocidos, no prueban contra los terceros o los sucesores a título singular, la verdad de la fecha expresada en ellos.

Y ¿cómo se prueba la verdad de la fecha respecto a terceros y sucesores a título singular?

Art.408.- Los instrumentos privados, aunque están reconocidos, no prueban contra los terceros o los sucesores a título singular, la verdad de la fecha expresada en ellos. Su fecha cierta será respecto de dichas personas:
a) la de su exhibición en juicio, o en una repartición pública, si allí quedare archivado;
b) la de su autenticación o certificación por un escribano;
c) la de su transcripción en cualquier registro público; y
d) la del fallecimiento o de la imposibilidad física permanente para escribir de la parte que lo firmó, o de la que lo extendió, o del que firmó como testigo.

Indivisibilidad de la Prueba

El Art. 407, dispone en su última parte que, la prueba que resulta del reconocimiento de los instrumentos privados es indivisible y tiene la misma fuerza contra quienes los reconocen, que contra aquéllos que los presentaren.

Esto significa que: quien presenta el instrumento a juicio no puede pretender que solo prueba contra la parte contraria y, no contra sí mismo. En otras palabras el que presenta el instrumento privado se remite a lo que resulte de esta prueba, y siendo así, no sería justo que por notorias que sean las irregularidades del documento, se le permita aceptar la parte que le favorece y desechar la parte que le perjudica.

Reconocimiento de incapaces
El Art.406 dispone: No serán admitidos a reconocimiento los instrumentos privados cuyos firmantes fueren incapaces al tiempo de ser citados judicialmente para hacerlo, aun cuando al tiempo de suscribirlos hubieren sido capaces.
Los incapaces, al tiempo de ser citados para reconocer una firma que se les atribuye aunque hubieran suscripto siendo plenamente capaces, no serán admitidos. Se explica esto porque un reconocimiento de un incapaz sería considerado como un acto involuntario; por tanto, sin consecuencia jurídica. Si se le hubiera realizado, estaríamos frente a una nulidad, tanto por disposición del Art. 406 como también porque la gente carece de discernimiento.

Modos en que un instrumento privado adquiere fecha cierta.
Art.408.- Los instrumentos privados, aunque están reconocidos, no prueban contra los terceros o los sucesores a título singular, la verdad de la fecha expresada en ellos. Su fecha cierta será respecto de dichas personas:
e) la de su exhibición en juicio, o en una repartición pública, si allí quedare archivado;
f) la de su autenticación o certificación por un escribano;
g) la de su transcripción en cualquier registro público; y
d) la del fallecimiento o de la imposibilidad física permanente para escribir de la parte que lo firmó, o de la que lo extendió, o del que firmó como testigo.
Firma en blanco
Amplia difusión tuvo en Francia en el siglo XVIII los documentos signados en blanco, que servían como verdaderos mandatos o poderes para quienes debían llenarlos. De allí vino su meticulosa regulación en el Código Napoleón.

El Art. 402 del C.C.P. autoriza la firma de documentos en blanco, que una vez llenados y reconocidas las firmas hará plena fe.

No obstante, si el documento ha sido llenado contra la voluntad del signatario (el que firmó), este podrá probar que no tuvo la intención de declarar lo allí consignado, o de contraer las obligaciones que resultan de él. Para hacerlo, sin embargo no podrá valerse de testigos, salvo que hubiera principio de prueba por escrito (Art. 402 – 2da parte).

Ocurre que resultaría muy fácil desconocer simplemente el contenido de documento firmados en blanco, recurriendo al desprestigiado medio probatorio de testigo.

Ahora, una vez probado que el documento fue llenado contra la voluntad del signatario, la nulidad declarada no producirá efectos contra terceros de buena fe, esto es, que no haya tenido conocimiento del mandato. Como ocurriría en el ejemplo de un pagaré o un cheque endosado a nombre de terceros. Esto daría pie a una acción de daños y perjuicios a ser opuesta por el firmante (mandante) contra el que llenó el documento.

Debe tenerse en cuenta que los instrumentos en blanco son auténticos mandatos a quienes se encomienda su llenado, en cuya consecuencia el mandante puede: 1- Probar que no se dio cumplimiento a las instrucciones del mandante; 2- Responsabilizar al mandatario por las consecuencias perjudiciales que de ellos surja.

Notas marginales

Art.409 C.C.P.- Las notas escritas o firmadas por el acreedor en el margen, dorso o a continuación de un documento privado en poder del deudor, probarán para liberar a éste, mas no para establecer una obligación adicional.
Lo mismo se entenderá con respecto a las notas escritas o firmadas en igual forma por el acreedor en instrumentos existentes en su poder.
En ambos casos, las notas canceladas o inutilizadas carecerán de mérito probatorio.

Cartas misivas. Condiciones generales.

 La carta confidencial carece de valor en juicio. (Art. 410)

 Las cartas pueden ser presentadas en juicio en los siguientes casos: Art. 411.

1 -Cartas dirigidas a una persona pueden ser presentadas por ella cuando constituye un medio de demostrar en litigio en que este interesado sea cual fuere su carácter. (Art. 411 C.C.P.)
2 Cartas dirigidas a terceros con su asentimiento, en juicio en que no es parte. El tenedor no necesita de este asentimiento cuando el contenido de la carta deba considerarse común a el, o cuando la tuviese por habérsela entregado el destinatario.
3 Puede también invocar la carta un litigante, cuando en otro juicio se hubiere presentado por el destinatario o un tercero.

Fuera de los casos antes mencionados, la negativa del destinatario a autorizar su uso constituirá imposibilidad insalvable para su empleo, aunque la carta no sea confidencial.

El Art. 411 del C.C.P. dispone: Las cartas dirigidas a una persona pueden ser presentadas por ella en juicio cuando constituyen un medio de demostración, en litigio en que esté interesada, sea cual fuere su carácter.
Las cartas dirigidas a terceros pueden ser también presentadas con su asentimiento, en juicio en que no es parte. El tenedor no necesita de este asentimiento cuando deba considerarse el contenido de la carta, común a él, o cuando la tuviese por habérsela entregado el destinatario.
Puede también invocarla un litigante, cuando en otro juicio se hubiere presentado por el destinatario o un tercero. Fuera de esos dos casos, la negativa del destinatario a autorizar su uso constituirá imposibilidad insalvable para su empleo, aunque la carta no sea confidencial.


Valor Probatorio
Art.412.- El valor probatorio de las cartas no depende de la observancia de forma alguna. Pueden ser admitidas, según las circunstancias, aunque no estén firmadas, si son manuscritas, o si sólo están suscriptas con signos o iniciales. Las cartas dirigidas a terceros, aunque se refieran a obligaciones, no serán consideradas como instrumentos privados sujetos a las prescripciones de este Código, y su mérito se juzgará conforme a lo dispuesto en los presentes artículos.

Fotocopias de Instrumentos Privados.
• Art.415.- Las fotocopias de instrumentos privados, obrantes en expedientes administrativos o judiciales, o en el protocolo de un escribano, que llevaren la certificación del funcionario administrativo competente, del actuario del proceso o del escribano, en su caso, serán consideradas como fiel y exacta reproducción de los originales.

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